Origen del meu semantisme ?

30 nov. 2007

Gracias Dalai Taxi


Mi experiencia con los taxis es amplia y variopinta, supongo que como la de la mayoría de los usuarios de este medio de transporte en Barcelona. El taxi es un reducido habitat de un ser humano, especialmete si convive fugazmente con otros muchos. Es también el caparazón que le protege diariamente de un entorno apresurado y en ocasiones demasiado hostil que, irreversiblemente, modela su carácter.
Lo interesante para mí del tema está en la actitud del comandante de la nave, su percepción y la interacción con el mundo que le rodea. La suma del entorno con lo que aporta cada invididuo desde que pone en marcha el motor, da como resultado un amplio espectro de personalidades (desde el robot sordomudo hasta el Dalai Taxi), una interesante muestra en cualquier caso de "homo taxis"...
Supongo que todos nos hemos subido alguna vez al "púlpito veloz", en el que el taxista de turno, alimentado durante 12 horas al dia de sesudos o encendidos programas tertulianos, diserta sobre política, ética y estética (nunca sé si con afan de conversación o de protagonismo). He viajado tambien en el "Antisystem", donde el conductor sólo mira por la ventana para insultar a regañadientes, se lamenta del sobrehumano esfuerzo de cumplimentar un recibo o se acuerda de toda nuestra familia cuando la carrera es más corta de lo deseado.
Tambien tenemos al eterno mosqueado, que alimenta su cabreo con cada locución en la emisora de "lachicaquenovocaliza" y comparte frustraciones con alguna otra nave con la que disfruta de vicios compartidos.
¿ Han disfrutado alguna vez (no se lo pierdan en verano !) del "reciclator" ? llamado así, no por su sensibilidad medioambiental sino porque la suciedad y el hedor de su habitáculo nos transportan al mismo corazón de un recolector de basura nocturno en hora punta. Éste no utiliza el aire acondicionado por respeto al medioambiente (el de fuera del coche) pero ¿ no podría sustituir la cola de mapache y el Hola de hace 2 años por un par de mascarillas de oxígeno ?
Para contrastar, tambien he conocido al "Mayordomo". Taxi impecable, educación pulcra, conversación (o no. él sabe cuando) amena y espíritu de servicio por todos sus poros. Para éste siempre he echado de menos un sistema basado en categorizar los taxis de forma visible para el usuario, que nos permitiera escoger un 5 estrellas ante otras máquinas de tortura rodantes.
Finalmente (y me dejo muchos, la mayoría positivos, pero ya hablaremos de ello en otra ocasión) tenemos al que he conocido hoy, el "Dalai Taxi", un simpático inmigrante de los 60, que con gran dosis de paciencia, sentido común y espíritu de servicio, ha rodado por Barcelona durante cientos de miles de kilómetros, absorbiendo la sensibilidad, el conocimiento, la cultura y el don de gentes que aporta la respetuosa interacción con sus semejantes. El Dalai Taxi se aisla de ese entorno hostil que le cierra el paso, le llena de ruido y de humo, escupe mala educación en su cogote o se cuela por su radio en forma de insultos o desgracias ajenas y hace de su micromundo un mundo mejor, prestando un servicio de calidad y haciendo amena y enriquecedora su rutina diaria. Tomemos nota.

A todos los (escasos) Dalai taxi de Barcelona mi agradecido reconocimiento

John LeBlog

28 nov. 2007

Paciencia


Mi maltrecho tobillo, al que a veces trato como si tuviera 15 años/15 kilos menos, me ha invitado las últimas semanas a visitar con frecuencia un centro de recuperación. Un interesante lugar en el que sin el temor a la extracción de una muela ni los sufrimientos propios de una lesión importante no podemos relajar observando el comportamiento humano en este micro mundo, 30% circo, 30% asilo, 30% gimnasio y 10% manicomio.
Es intersante observar a la viejecita que, con un supuesto Alzheimer, intenta colarse sin seguir el protocoo establecido. Tambien a las "domadoras", que con manos de hierro y guantes de látex, orquestan la rotación de enfermos entre los distintos tratamientos y ejercicios. Veo tambien al hombre oso polar, que repite el mismo movimiento durante eternos minutos con la mirada ausente. Tambien está la "Barbie esguince" que con la mirada nos jura por Snoopy que se lesionó esquiando en los Alpes. Se le reconoce el mérito de conseguir realizar los ejercicios con una estética de video de aerobic. En la esquina está el viejete verde, que no contento con fusilar con la mirada cualquier aparente (el hombre está un poco cegato) hembra de menos de 60, es una auténtica ametralladora parlante y el castigo diario del personal de tarde.
En fin, muchos abuelos mitigando sus dolores y muchos marcianos que paramos 45 minutos al día en pantalón corto en este interesante microhabitat de la salud al que deseamos visitar poco y con dolencias menores. Al fin y al cabo, esto es a la sección de urgencias de un hospital lo que un futbolín al campo del Barça

Salud para todos

John LeBlog

23 nov. 2007

Al otro lado del plasma


Llegó tarde del trabajo y estaba cansado. Se quitó el disfraz y bebió una cerveza. Un bip en el PC le indicaba que tenía correo nuevo. Facturas, noticias de un viejo amigo, ofertas de una compañía aérea y algun spam. Mientras borraba, archivaba y respondía febrilmente, alguien llamó a la "puerta" de su messenger. Era su hermana. Intercambiaron cuatro frases cortas con la habitual complicidad en un sorprendente ejercicio de sintética comunicación. Las teclas desprendían sentimientos que viajaron casi telepáticamente a cientos de kilómetros. Luego...un vistazo a un par de blogs amigos y una consulta al google maps para organizar su viaje del dia siguiente.
Al cabo de un rato, apareció (tambien en messenger) su hija adolescente saludando indolentemente. Estaba buscando información sobre Picasso, diseñando una cubierta para sus apuntes y bajando la última canción de los "nosequien". El más pequeño (que gracioso estaba hoy con su nuevo "nickname" !) se quejaba de que hoy mamá no había jugado con él al "kidslearning", un jueguecito maquiavélico al que se había enganchado a partir de una inocente iniciación educativa. Su madre ("virtumama2008")había tenido más trabajo del deseado. Tenía que terminar aquella traducción hoy como fuera y los problemas de configuración del nuevo corrector de alemán la habían superado. La cena aun no estaba hecha...y allí nadie movía un dedo (excepto sobre el teclado).
Finalmente, convinieron en pedir una pizza (obviamente por internet) antes de encontrarse con unos amigos argentinos en el chat sobre cocina en el que ellas dos se habían conocido intercambiando recetas.
Lo cierto es, que mientras el padre imaginaba hambriento la llegada de la pizza , pensó (durante 14,5 nanosegundos) que quizá la decisión de comprar el segundo ordenador en casa no había unido precisamente a la familia. Aunque lo que definitivamente lo agravó fue la compra del portátil para la habitación del más pequeño y la red wifi para todos.
Todo aquello habia generado demasiadas distancias.
De hecho...se dió cuenta de que hacía dos días que no veía a su hija excepto en la webcam , y eso que compartían techo !
No...esto tenía que acabar y él debía dar el primer paso. Se levantó con la firme intención de invertir el proceso virtualizador en que su familia se encontraba y que él mismo había iniciado hacía meses.
Su mano se dirigió decidida hacia el interruptor del PC pero a escasos centímetros ocurrió lo inesperado, la luz de la pantalla se intensificó brevemente y la corriente se cortó. Todo quedó a oscuras. Y tanto él como los otros tres miembros de la familia se desvanecieron quedando reducidos a los pocos bytes que algun día los engendraron.
El sistema se sintió amenazado y 4 almas más habían sido succionadas por el universo digital (si es que un día existieron realmente...)

Demasiada virtualidad...

John LeBlog